domingo, 6 de junio de 2010

Últimas noticias

Aquí está lo último que ha pasado en Jordania en relación al asalto a los barcos. El miércoles por la noche se celebró un acto público en el local de la Unión de Trabajadores con los jordanos que iban en los barcos y que el mismo miércoles por la mañana fueron expulsados a tierras jordanas. En una sala abarrotada de público, los alrededor de 25 integrantes de la flotilla explicaron qué es lo que sucedió en los barcos y sus experiencias a bordo de los mismos.

Al grito de “Alá es el más grande” y con otras consignas del estilo, cerca de 1.000 personas de las distintas asociaciones pro-palestinas y emigrantes palestinos afincados en Ammán recibieron a los detenidos jordanos como héroes. Niños, mujeres y hombres de todas las edades alzaban banderas pidiendo el desbloqueo en la franja de Gaza y criticando a Israel.

Los jordanos que habían llegado ese mismo día por la mañana explicaron cómo se produjo el ataque del ejército israelí, declaraciones que coincidieron mucho con las hechas por los activistas españoles que también fueron detenidos. Tras un acto de una hora aproximadamente, donde hablaron 6 personas, el público se abalanzó hacia los detenidos, agradeciéndoles su valor y su esfuerzo.

El jueves por la mañana se celebró otro acto en las puertas de la embajada turca en Jordania, situada en el barrio de Jebel Ammán. Por lo que nos han contado, no hubo mucha gente en esta concentración, pero sí que estuvo presente el embajador turco en el país.

El viernes, día festivo en este país, estaba programada una gran manifestación que iba a recorrer las calles de la ciudad. Se había convocado en la puerta de la mezquita Al Hussein, situada en el centro de la ciudad, después del rezo de mediodía, que es el más multitudinario de todos. Esta marcha, que se pensaba que iba a reunir a mucha gente, fue cancelada a última hora, según nos dijeron, por orden del gobierno.

Al rezo acudió mucha gente, tanta que muchos de los presentes tuvieron que rezar en la calle y en la carretera ante la falta de espacio dentro de la mezquita. Los alrededores se encontraban llenos de cámaras de televisión y fotógrafos, policías y demás, pero al final nada ocurrió. Cuando acabó el rezo todo el mundo se retiró. Hoy hemos leído que seis malayos que iban en el último barco en ser capturado iban a ser hoy expulsados de Israel vía Jordania, pero no sabemos de ningún acto preparado en la ciudad. Parece ser que todo vuelve a la normalidad. Visto y no visto.

jueves, 3 de junio de 2010

Protesta frente a la Embajada de Israel en Ammán (Jordania)


En el día de ayer sucedieron muchas cosas en Ammán. Al punto de la mañana, un autobús transportó hasta Jordania a unos 25 pacifistas arrestados en los barcos de la flotilla. La mayoría de ellos eran jordanos, si bien parece ser que también había personas de otros países árabes. Este grupo fue expulsado de Israel y transportado hasta Jordania en autobús a través del paso fronterizo de Allenby,el mismo en el que hace dos semanas le fue denegada la entrada a Noam Chomsky cuando iba a dar una conferencia en una universidad palestina.

Los expulsados fueron alojados en un hotel de la ciudad mientras se preparaban para un acto que tuvo lugar a las 20:00 horas. Mientras, a las 16:30, se convocó una manifestación ante las puertas de la embajada de Israel en Jordania.

Este acto finalmente se celebró a un kilómetro de la embajada judía, ya que estaba literalmente tomada por fuerzas del orden jordanas y el ejército ( jeeps con ametralladoras, bulldozers, soldados fuertemente armados, etc), con los cuales se quiso evitar todo tipo de enfrentamiento.

La posición del gobierno jordano no deja de ser delicada, pues si bien dice apoyar la causa palestina y critica al estado judío, su economía depende completamente de las ayudas que recibe del exterior, fundamentalmente de Estados Unidos, y no se puede permitir el lujo de dar una imagen de desorden en su interior, con lo que pone todo el interés del mundo en evitar que aquí se produzcan hechos violentos.

A las 16:30, en los alrededores de la mezquita de Al Kaluti, en el barrio de Rabía, se concentraron los manifestantes. Primero aparecieron los miembros del partido comunista y los de los partidos palestinos de corte secular, y al rato se congregaron los seguidores de los Hermanos Musulmanes, principal apoyo de Hamas en la zona.

Al contrario que en ocasiones anteriores, donde incluso han acabado a golpes entre ellos, esta vez quisieron dejar patente su unidad, frágil y momentánea, ante los asistentes. Todos los grupos coreaban himnos en el los que se pedía la salida de la embajada de Israel de suelo jordano, se comparaba a los judíos con los cerdos o aclamaban que eran una nación que quiere volver a su tierra, Palestina.

Los líderes escenificaron su unión en el momento en el que formaron todos en fila y leyeron un manifiesto de repulsa ante la barbarie israelí contra la población civil y de apoyo a todos aquellos que luchan y apoyan el movimiento palestino. Los gritos de “Alá es el más grande” cerraron el final de la lectura. Antes ya se había procedido a la habitual quema de banderas isrealíes.

En total, alrededor de 400 personas, mujeres y hombres, jóvenes y ancianos, se reunieron en la explanada de la mezquita durante más de una hora bajo la atenta mirada de los antidisturbios, que se encontraban cercanos prestos actuar si era necesario. No hubo ningún incidente y los actos continuaron por la tarde con los detenidos en los barcos.

martes, 1 de junio de 2010

Concentración en la Embajada de Turquía en Jordania

Esta mañana a las 12:00 del mediodía, unas 150 personas se han concentrado a las puertas de la embajada de Turquía en Jordania para protestar por el ataque, llevado a cabo ayer por el ejército israelí contra varios barcos que transportaban ayuda humanitaria a Gaza, y que parece ser la causa de la muerte de 10 personas y de herir a unos 30.

En el acto se ha leído un comunicado en el que el pueblo jordano manifiesta su apoyo al gobierno turco y le agradece la ayuda prestada a la causa palestina, especialmente el apoyo en la lucha contra el bloqueo de Gaza, acto que mantiene a millón y medio de personas en situación precaria (por no decir algo peor). Una vez terminada la lectura del manifiesto, el representante turco ha dado las gracias a los asistentes y ha regresado a la embajada.

A excepción de las banderas y carteles que portaban algunos de los asistentes, poco más. No ha habido gritos, ni himnos ni nada por el estilo. La gente allí presente ha mostrado su indignación y rechazo ante lo sucedido de la manera más pacífica posible, con una tranquilidad y una paciencia que choca con las imágenes que llegan desde otras partes del mundo.

Ayer por la tarde conforme se iba conociendo lo sucedido, leímos que se formó una marcha multitudinaria en el norte de Ammán, capital de un país muy sensibilizado con todo lo que tenga que ver con el conflicto con Israel, como protesta por los asesinatos de los civiles que viajaban en el barco.

No hay que olvidar que más del 50% de la población jordana es palestina, y todo lo que rodea este conflicto tiene una repercusión inmediata en el país. Eso sí, hasta el momento parece ser que no se ha producido ningún problema en este día y medio posterior al ataque.
Para los próximos días hay convocados en la ciudad diversos actos, entre ellos una concentración a las puertas de la embajada israelí en Ammán mañana a las 16:30 y una manifestación que recorrerá el centro de la ciudad el viernes por la mañana. Ya os contaremos.



lunes, 31 de mayo de 2010

Aragón la más famosa…


El pasado sábado 29 de mayo, Miguel Mena, periodista de Radio Zaragoza y escritor vino a Ammán a dar una conferencia sobre cine, fútbol y literatura. Y una que es muy de la tierra (y lo repito), pues estaba emocionada. Primero por conocerle, ya que le he escuchado toda la vida y, segundo, porque parte de mi tierra venía con él.

Y tal cual lo digo fue, porque lo primero que hizo fue identificarse con el Real Zaragoza y lo segundo poner el gol de Nayim, un guiño estupendo para el público presente y una de pelos de punta para una servidora. Además, la conferencia estuvo muy bien hilada y entretenida y lo digo porque experiencia en esto ya voy teniendo.

Además, hablamos de Zaragoza y de los compañeros que ambos conocíamos. Pero sobre todo me gustó que cada vez que Miguel decía algo, me daba la impresión de estar allí y de que en un rato me iba a ir con Ismael a tomar algo por la por la Madalena con los colegas, algo que echamos mucho de menos. Así que a todos ellos y a la compañía de Miguel, brindo esta entrada. ¡Salud!

martes, 11 de mayo de 2010

Respuestas singulares

Pese a que tenemos más cosas en común que las que no, algunas de las diferencias con los habitantes de estas tierras son más que palpables. Aparte de la religión, idioma y demás, el contexto político, económico y cultural influyen más que otra cosa, y para muestra un botón. Estas son algunas de las situaciones que se han dado en diferentes clases con jordanos, bien dándoles nosotros la clase, bien recibiéndolas o estando simplemente de oyentes.

En clase de español, Mohammed, jordano de origen palestino –como más del cincuenta por ciento de la población jordana-, contestó a la pregunta de “¿Qué cambiarías en el mundo en tu propio provecho?” que “los acuerdos de paz, que no han servido para nada”, mientras que todos coincidieron en afirmar que el país al que nunca irían de vacaciones es “Israel”.

Mientras, a la cuestión de “¿A dónde irías en una máquina del tiempo?”, una chica contestó que “a la época del Profeta”. No se oyó ni una risa. Y que nadie se piense que era una chica velada ni nada parecido, sino más bien todo lo contrario.

Otra historieta del estilo me llegó por medio de una profesora de español en la Universidad Jordana. Viendo la cantidad de mujeres que estudian esta carrera en comparación con los hombres que hay, se le ocurrió preguntar a las chicas, “Y vosotras, ¿por qué estudiáis español?”, cuestión ante la cual una estudiante respondió pronta y presta: “Porque mi madre dice que como soy chica tengo que estudiar algo fácil”.

Por su parte, las clases de inglés de Vica (en la cual es la única extranjera) dan para mucho. Así, se ha dado el debate –propiciado por la profesora- acerca de si nacer mujer en un país árabe es ya una condena a llevar una vida miserable; se ha discutido acerca de la compatibilidad entre el Islám y el desarrollo tecnológico –algo que unos cuantos parecían negar-, o acerca de por qué la eutanasia no es moral ni ética (el argumento esgrimido es que solo Alá puede privar de la vida a alguien) al tiempo que la mayoría de la gente apoya la pena de muerte que está vigente en este país (y cuya aplicación no recae precisamente en las manos de Alá).

En fin, que de estas hay muchas. Que viva la pluralidad, aunque a veces nos quedamos con la cara a cuadros.

miércoles, 28 de abril de 2010

El Cairo

Aquí van algunas pinceladas de nuestros primeros dos días por El Cairo.

Tras un viaje infernal, en el que una niña de unos dos años no paró de berrear hasta que cayó desfallecida por el esfuerzo que imprimía a su berrinche minutos antes de aterrizar, llegamos a una de las tres capitales por antonomasia del mundo árabe – junto con Damasco y la sufrida Bagdad-.

Con más de 15 millones de habitantes, la mayor ciudad de África es un torrente de humanidad. Sucia, caótica y ruidosa al tiempo que bella y espectacular. De primeras, la ciudad impresiona por su inmensidad.

Cairo recibe porrón y medio de visitantes cada año y eso se nota enseguida. Así, las zonas turísticas son eso, zonas para extranjeros. En ellas todo está cuidado, hay cientos de policías y los vendedores y demás egipcios que rondan por la zona saben hasta más de siete lenguas, incluidas joyas como “hola hola Pepsi Cola”, “un poquito de por favor” o “aquí más barato que en El Corte Inglés”. Pura fantasía que no tiene que ver con el resto de la ciudad.

Entre dichos lugares, destacan el Museo Egipcio, con sus momias que no vimos –la entrada a esa parte del museo, no incluida con la de la entrada, es más cara que la propia entrada al museo- y todas las jojoyas de Tutankamon, que murió con solo 19 años bien rodeado de sus cosicas. Asimismo, visitamos el barrio islámico (con la zona de tiendas exclusivas para turistas de Khan el Kalili), la ciudadela de la ciudad, con una mezquita en la cumbre que quita el hipo, el barrio de Downton y las orillas del Nilo.

Pero también vimos otras cosas. Zocos rebosantes de gente en las que había cientos de puestos de frutas y verduras –que la verdad que no tenían muy buena pinta-, pescados, montones de lana y cajas con patos y conejos juntos –incluido un pato que se estaba comiendo a un conejo a picotazos-; edificios preciosos a la par que ruinosos; andamios enormes hechos de madera; burros y carretas por doquier. Todo ello se encontraba entre autobuses, coches, motos, bicicletas, carros y todo aquellos que se pueda mover con ruedas.

Hablamos con unas niñas de lo más saladas, nos movimos en metro*, comimos kushari (el plato nacional egipcio), bebimos cerveza helada y visitamos la mezquita de Al Azhar, una de las más antiguas del Islám que fue sede de la universidad más antigua del mundo islámico (ahora la universidad se encuentra al lado pero en otro recinto, y en esa no nos dejaron entrar). Además, vimos la mayor cantidad de mujeres veladas con niqab (velo negro que solo deja a la vista los ojos) en casi año y medio por Oriente Medio.

Eso sí, si algo nos dejó alucinados, fueron las marcas de rezar que muchos de los hombres tenían en la cara. Era algo así como una verruga marrón gigante en el medio de la frente. Tras pensar que se podía tratar de una enfermedad local o algo así, recordamos un comentario que una vez nos hizo un amigo, que no era otro que en Egipto se veía a un montón de gente con las marca de rezar mucho en la cara. Y hete que ahí lo teníamos. La verdad que impresiona, y no soy capaz de imaginar la de veces que uno tiene que apoyar la cabeza en el suelo para que le salga semejante Alien. Creemos que todo esto tiene su función de hacer ver al resto lo piadoso y devoto que es uno, y es que aquí muchas veces las apariencias cuentan más que nada.

En fin, que estos dos primeros días dieron para mucho, pero aún quedaba más. En la próxima las pirámides y el parque del amor.


*Nota: no puedo dejar de referirme a tres cosas que observamos en el metro. Una es que los vagones centrales son sólo para mujeres, mientras que el resto son mixtos (aunque predominaban los hombres). Otra es que en los asientos, que eran para cuatro, se sentaban entre cinco y seis personas, dependiendo de grosores. Y el último es que, cuando el metro llegaba a una estación y se abrían las puertas, la gente entraba y salía al mismo tiempo, con lo cual vivimos escenas de un salvajismo dignas de una melé de rugby. Di que al final nos divertía y todo (la gente, antes de abrir las puertas, se prepara para la minibatalla). En fin, “Metro de Madrid informa…”

miércoles, 21 de abril de 2010

El día del garbanzo

El viernes nos fuimos de excursión por el norte de Jordania, a Um Qais y al valle del Jordán. Vimos algunas ruinas, el Mar de Galilea y pasamos por un pantano donde la gente disfrutaba de picnic (eso sí, con la música habibi a toda máquina y no es que sea muy relajada…). Ahora todo está verde. Este año ha llovido mucho más que los años anteriores y la naturaleza ha sabido aprovecharlo, así que se nos llenaron los ojos de verde y de agua, cosa que por aquí es atípica. Normalmente, están marrones arenosos.

La cuestión es que, una que es muy silvestre, se lo pasó pipa con todos los animalillos y montes que recorrió. Para empezar, decidimos bautizar la jornada como el “día del garbanzo” porque ahora que están tiernos los vendían como aperitivo, así que cada 100 metros (y a veces menos) había un puesto en la carretera con matas de este manjar. Y, por supuesto, los coches parados comprándolos. Luego, íbamos encontrando las vainas por allí por donde pasábamos. Pero bueno, por lo menos esto es “biodegradable”…

Aquellos que tienen pueblo o les gusta el campo, sabrán muy bien de lo que hablo. También vendían tomates, pepinos, lechugas, judías, frutos secos… Todo de la huerta muy sanito. Además, he de decir que, aunque sin controles alimenticios, me daba más confianza esta verdura rebosante de olor y sabor que la que compro en el supermercado (vete tú a saber ver con qué están tratados).

También estuvimos en un río con un rebaño de cabras guiadas por el pastor montado en burro y otra burrica preñada que parecía que iba a parir en cualquier momento. Lástima que no lo hiciera porque yo estaba dispuesta a echar mano donde se necesitara. Como de animales iba la cosa y por estos lares la ganadería es todavía bastante tradicional, tuvimos la oportunidad de ver otro rebaño, esta vez de ovejas.

Y es que, de repente, nos encontramos una manada con todas las ovejas ordenadas y tuvimos que parar el coche para curiosear. Al final, resultó ser que estaban atadas dispuestas de una manera especial para que la dueña de la casa las ordeñara. Una vez hecho el trabajo, cogió el cántaro de leche y se fue a casa, mientras los niños corrían delante de los animales para meterlos en el corral. Para terminar el día y colorear los ojos del todo, pasamos por el valle del Jordán, donde kilómetros de verdes huertas nos explicaron, ¡al handulila! (gracias a Dios), de dónde venían tantos garbanzos.